Perdido

Una noche de verano. Las estrellas brillaban mas que nunca en el cielo oscuro y limpio. Solo, en el bosque, el silencio era aterrador. Estaba perdido. Pero lo peor no era eso, lo peor era que no sabia como ni por que razon habia llegado hasta alli. Estaba solo, desamparado y confuso. Estaba solo y triste. Pero el cielo era impresionante. Era lo unico que me daba seguridad en aquel ambiente de oscuridad y silencio. En ese momento hubiese querido flotar, volar, alejarme de alli y empaparme de la luz de las estrellas. Viajar al infinito del cielo y perderme en el. Entonces si habria querido estar perdido. Perdido para mi, para todos, para todo. Porque no sabia que hacia en aquel pequeño claro de bosque invadido por la oscuridad de una noche de verano… Sin saber que direccion tomar, opte por sentarme sobre una pequeña piedra que habia mas o menos en el centro de aquel claro. Debia reflexionar. Quiza con un esfuerzo lograse recordar que demonios hacia alli.

Una pequeña brisa se levanto de repente como impulsandome a que la siguiese para poder alejarme de alli. Pero, ay, no era suficiente como para impulsarme y llevarme. Ademas, ¿que estrellas, brisas ni infinitos? Ya no era un niño. No podia ponerme a llorar, como tampoco ponerme a fantasear creyendo que voy a volar como Peter Pan en busca de el reino de Nunca Jamas. En ese momento estaba perdido, y cualquier cosa que me pasase dependia de como actuase desde ese momento. No sabia porque habia acabado en aquel lugar, pero estaba convencido de que poco a poco iria recuperando la memoria.

Al menos, mi nombre no lo habia olvidado, y sabia quien era y cual era mi vida. Pero parecia que me hubiesen arrancado de ella en cualquier instante para llevarme hasta aqui, sin solucion de continuidad. Estaba solo, perdido, angustiado, … pero debia actuar.

~ por fexactor en 30 Julio, 2008.

Escribe un comentario